Tener una lista de correo no significa tener una audiencia

Iniciado por Abelart, Sep 13, 2026, 09:16 AM

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Abelart

Hay una cifra que queda estupendamente en Internet.

Tengo 10.000 suscriptores.

Diez mil.

Suena a bárbaro y a negocio.

A una especie de pequeño ejército esperando pacientemente a que pulses «Enviar».

Hasta que mandas un email.

Lo abren unos cuantos.

Hacen clic bastantes menos.

Y alguno aprovecha para darse de baja.

Entonces descubres algo bastante incómodo:

tener un email y tener la atención de la persona que hay detrás son dos cosas diferentes.

Conseguir un email es relativamente fácil.

Un descuento.
Una guía.
Una plantilla.
Un curso.
Una herramienta.

Algo que alguien quiere.

Te da su email.

Tú le das lo prometido.

Perfecto.

El problema aparece cuando pensamos que por haber conseguido el dato... hemos conseguido a la persona. Quizá no quería saber nada de nosotros.

Quería el PDF.
O el descuento.
O ver el resultado.

Y después empieza otra partida.

y pasamos de:

¿Cuántos suscriptores tienes?

a:

¿Cuántos se darían cuenta si mañana dejaras de escribir?

Porque puedes tener 50.000 direcciones y ser completamente prescindible. Y puedes escribir a 500 personas y que algunas estén esperando tu siguiente correo.

En Sendy, Kit o lo que utilices, ambos aparecen como:

suscriptores.

Pero no son lo mismo.

Para mí hay tres niveles:

CAPTACIÓN

Alguien me da su email porque quiere algo.

↓

PERMISO

Ahora puedo volver a escribirle.

↓

RELACIÓN

Después de recibir aquello por lo que llegó... quiere que siga escribiéndole.

Y este último es el difícil.


Porque conseguir un email puede depender de una buena promesa. Conseguir que abran el siguiente depende de lo que hiciste después de cumplirla.

Así que quiero empezar a distinguir entre dos números:

Personas que me han dado su email para recibir algo.

Y:

Personas que, después de recibirlo, quieren seguir recibiendo mis emails.

La segunda cifra será menor.

Me parece bien.

De hecho, es la que realmente me interesa.

No quiero una base de datos enorme llena de gente mirando el remitente y pensando:

¿Y este quién coño era?

Quiero construir una lista donde haya personas al otro lado.

Porque conseguir un email es una cosa.

Conseguir permiso para volver es otra.

Pero conseguir que alguien... quiera que vuelvas.

Ahí empieza de verdad una lista de correo.

Abelart